domingo, 3 de enero de 2010

Postmodernidad en la filosofía

Retomando el tema de la postmodernidad, ahora hablamos en relación con la filosofía.

El pensamiento postmoderno, que es el del último cuarto del siglo XX, opera en el mismo campo de batalla de toda la filosofía del XX, a saber, el lenguaje.
Las raíces de este pensamiento postmoderno se encuentran en el estructuralismo del lingüista suizo Ferdinand de Saussure, que abordó el estudio del lenguaje desde una nueva perspectiva. La lingüística anterior a Saussure, en efecto, estaba enzarzada en el problema del origen histórico del lenguaje, del cual pretendía derivar su significado. Pero Saussure entiende el significado como una función de un sistema: el significado de una palabra depende tan sólo de su función en el sistema del lenguaje, de un modo ahistórico. El sistema del lenguaje -la langue- es sincrónico, no depende del tiempo ni está sujeto a evolución histórica. La parole, la palabra en uso, es en cambio diacrónica, pues existe y evoluciona en el tiempo. Con esta distinción, Saussure, por un lado, sitúa al lenguaje en un ámbito que podríamos llamar trascendental, diverso del empírico
Por su parte, el nuevo pensamiento postmodemo (incluido el postestructuralismo), en deuda y confrontación simultánea con el estructuralismo, comparte con éste el rechazo del humanismo, de la fenomenología, del existencialismo. ¡Fuera los holismos!
La teoría postmoderna sigue en general a la teoría postestructuralista en la primacía que concede al discurso. La teoría del discurso ve todos los fenómenos sociales como estructurados semióticamente por códigos y reglas, y sujetos por tanto al análisis lingüístico según el modelo de la significación y según prácticas significantes


  • Educación:

Se politiza la educación universitaria. La producción de conocimiento es criticada como instrumento de poder y dominación, y la institución universitaria como burocracia estultificante, conformismo organizado, acopio de saberes especializados y compartimentalizados irrelevantes para la existencia. Universidad, liceos, prensa y televisión no son más que mecanismos enmascarados del sistema capitalista para conservar el poder. El pensamiento postmoderno propugna en general las micropolíticas: movimientos locales, descentrados, como pueden ser los de las feministas, los ecologistas, los homosexuales.

  • Críticos de la Post-modernidad:

Por su parte, el sociólogo Daniel Bell, autor de The Cultural Contradictions of Capitalism, declara que nos hallamos en el final de una era. Es postmoderno el desatar el instinto, el impulso, el deseo, y extender a otros campos los impulsos rebeldes, antiburgueses, antinómicos, hedonistas de las subculturas bohemias propias de la vanguardia artística moderna. La postmodemidad se perfila así, por una intrínseca paradoja, como el resultado de la aplicación, a la vida diaria, de las reivindicaciones modernas: hedonismo, hiper-individualismo, rebeldía. La cultura postmodema representa un asalto a la tradición y un narcisismo que va en contra de los imperativos burocráticos, tecnocráticos y organizativos de la economía capitalista y de la democracia.

- DISCURSIÓN:

"En la "postmodernidad" parece que se camina más bien al cambio constante de todo, sin regla superior permanente alguna, salvo la del constante cambio o variación;."
Parece bastante claro que al menos en algunos círculos, más académicos que otra cosa (y que por cierto, son cada vez más escasos y con menos arraigo), se maneja ya el término de la "postmodernidad", como expresión de que han cambiado o están cambiando los conceptos ideológicos que el mundo occidental venía siguiendo últimamente y que parece que van a ser sustituidos por otros distintos que constituirán la base de una nueva concepción cultural en los años venideros y determinarán, en consecuencia, otras formas de vida.
Analizando, origen y raíces notamos la marcada herencia del estructuralismo, Tanto los estructuralistas como los postestructuralistas desarrollan análisis de la sociedad y de la cultura en términos de sistemas de signos, sus códigos y sus discursos. Luego vemos un fuerte arraigo al lenguaje, que bajo mi punto de vista es algo importanto y que se encuentra en cambio tal caul como se menciono, entonces observamos que nuestro lenguaje es un vivo ejemplo de esta nueva corriente ya que no depende del tiempo sino, mas bien su significado opera de acuerdo al sistema que estemos manejando o que se encuentre a nuestro alrededor. Por ejemplo hoy en día, en Colombia nuestro sistema es un lenguaje autóctono que varia tan solo con el cambio de ciudad o país.
Lyotard define la condición postmoderna como escepticismo, incredulidad, frente a todos los metarrelatos. Metarrelatos son las verdades supuestamente universales, últimas o absolutas, empleadas para legitimar proyectos políticos o científicos
Continuando con Lyotard asimilo la realidad actual como escéptica e incrédula, tratando de originar contraposiciones siendo rebeldes en la intensa búsqueda de desmitificar las verdades supuestamente absolutas. Hoy en día, hasta en las ciencias se requiere da gran audacia para generar nuevas hipótesis o teorías, que se oponen a las ya establecidas que con el tiempo se nos impuso limitando nuestro conocimiento.

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